Darkness is not a void.
It's where stories begin.
En SQUIRREL PUNK, no seguimos tendencias. Las hackeamos, las rompemos, y construimos algo nuevo sobre sus ruinas. Creamos videojuegos independientes que se adentran en el lado más oscuro de las personas. Desde un terror psicológico hasta RPGs, cada proyecto es una herida abierta donde la narrativa y las mecánicas se funden para dejar cicatriz.Aquí, jugar es solo el principio.
Lo que estamos construyendo y por qué importa
Juega a Flame Bound
Cómo construimos el equipo en Squirrel Punk antes de desarrollar nuestros videojuegos
Chomped Out: El renacer técnico y creativo del antiguo Mobile Zombies
Proyecto Dream Quest: el sueño que nunca se apagó
Chomped Out: El Renacer del Caos Zombie
SER Empresarios | SQUIRREL PUNK, la empresa ciudadrealeña que desarrolla videojuegos de terror y RPGs
Donde nació la chispa: Squirrel Punk y el impulso que lo cambió todo.
Atalaya: The Curse conquista el “Ciencia en la Calle”
Diseñamos desde el conflicto, no desde la plantilla
Videojuegos con intención
Desarrollo con criterio
IP con identidad reconocible

No todo terror necesita gritar
K-SIMIR explora la percepción, la culpa y la fragilidad mental sin apoyarse en respuestas fáciles. No busca llevarte de la mano. Busca colocarte en un estado de duda sostenida.
Aquí el terror no depende solo de lo que ves. Depende de cómo interpretas, de lo que eliges creer y de lo que decides ignorar cuando el sistema deja de darte certezas.
No diseñamos para tranquilizarte
Nos interesa el punto donde una mecánica deja de ser solo una mecánica y empieza a decir algo sobre quien la usa. Ahí es donde empieza el trabajo de verdad.
Nuestros juegos no prometen comodidad, ni validación constante, ni respuestas cerradas. Prometen una experiencia con fricción, intención y consecuencias que no siempre se anuncian con luces.
Si todo queda claro demasiado pronto, todavía no hemos terminado.


La forma cambia. La intención no.
Dream Quest demuestra que una experiencia accesible no tiene por qué ser superficial. Bajo su superficie late una aventura construida para dejar algo más que un buen rato.
En Squirrel Punk no repetimos un género. Repetimos una exigencia: que el juego tenga pulso, dirección y una huella emocional que merezca quedarse.

